jueves, 26 de febrero de 2009

Cuando el destino me alcance... ¿también voy a querer ser residente?

En fechas recientes me encontraba platicando con unos amigos acerca de la residencia y todos esos desmanes y bueno… yo estoy a punto de ser interno.

Cuando uno va a rotar a los hospitales por las diferentes ramas de la medicina interna, la cirugía, la pediatría, la ginecoobstetricia; estás en contacto con todo tipo de gente, desde los que son amables, pacientes y dedicados… hasta los déspotas acomplejados que solo estudiaron para sentirse superiores a un puñado de infelices. La mayoría de los adscritos con los que estás en contacto son especialistas que le exigen al residente y al interno (y a veces a ti) escudriñar en el último artículo del NEJM, las minucias de su especialidad.

Yo no me quejo de la medicina, que me ha dado tantos placeres intelectuales y de relaciones interpersonales. Me quejo de que los estudiantes seamos víctimas de las carencias de nuestros maestros. Me explico: cuando uno entra a la universidad, específicamente a la facultad de medicina, no entra uno al “tronco de materias médicas en común para elegir una especialidad”, sino que según las teorías y los planes haces una carrera universitaria que te permita ganarte la vida solucionando en mayor o menor medida los problemas de salud de la gente que acuda a pedir tus servicios.

Lo que nos preguntábamos entonces era el porqué si la medicina general ofrece tantas bondades, se ha convertido ahora en una especie de “conformidad” o de “mediocridad” el no luchar por una especialidad. Yo no estoy diciendo que quien busque una especialidad esté automáticamente despreciando los aspectos bondadosos de la medicina general, que no se preste a esa interpretación, sino que creo que la educación que recibimos en la carrera de medicina general, no es realmente un enfoque hacia la medicina general, parece que en lo que más se esfuerzan es en meterte en la cabeza la idea de buscar a toda costa una especialidad.

Muchos alegarán que el querer hacer una especialidad es síntoma de que buscas tu superación y si bien no lo dudo, tampoco dudo que como médico general puedas superarte y explotar al máximo la que juzgo yo es la más amplia de las especialidades. Siento que debería ser por mucho, la más respetable.

A mi juicio el médico de primer contacto es el que puede hacer la diferencia para los médicos de la mayoría de las especialidades (no de todas, pero sí de la mayoría). Muchos le desprecian porque “no resuelve el problema” pero identificar el problema es en definitiva la primera parte y una de las más importantes en la solución del mismo. ¿Cuántas cardiopatías isquémicas puede prevenir un cardiólogo? Menos cardiopatías que el médico general, porque cuando llegan con el cardiólogo ya traen las coronarias medio tapadas. Cuando el paciente va con el médico general, se encuentra en las etapas tempranas de una enfermedad. No todos los pacientes van al médico antes de estar graves, pero de los que vayan se puede sacar provecho en la prevención.

Es el médico general el encargado de recuperar la confianza que se ha perdido en nuestra profesión. El que como decía uno de mis maestros, debe ser el experto en lo más común y no el que sepa solo un poco de todo. Era el médico general aquella persona en quien depositaban su salud y su confianza familias enteras, por generaciones, es el médico general quien puso a nuestra profesión en un lugar privilegiado en la sociedad. Son los especialistas de quien la gente comenzó a desconfiar. (reitero que no estoy en contra de los especialistas pero tomándolos como ejemplo, ¿no es el especialista que sabe de otra cosa diferente a su especialidad, el que más nos impresiona?) La medicina es tan amplia que por conveniencia se dividió en especialidades, pero no es una sola la que se lleva consigo el paciente... a mi juicio aunque vaya con el neuroinmunoendocrinologo especialista en enfermedades relacionadas con los polimorfismos en el gen que codifica la IL-10, por lo menos al inicio será competencia de la medicina general.

Yo creo que muchos especialistas no están a la altura de un buen médico general, que puede recibir a pacientes con cualquier padecimiento, a diferencia del especialista. Si bien dirán que no hay punto de comparación, yo no veo porqué nuestras facultades no ennoblecen más la percepción que tienen los alumnos de la medicina general.

Y es que solo falta ver la estadística. La probabilidad de no quedar en la especialidad, sepas o no, es enorme. Entonces habrá quien diga pues si eres bueno y sabes mucho tus probabilidades de quedar en la especialidad son buenas. Entonces a eso llamo la fuga de cerebros de la medicina general. Los cerebros preparados se van a atender a los pacientes más complicados. Es injusto, ¿no lo creen?. Como el triage del ATLS, pues hay que atender a los que tengan más posibilidades de sobrevivir, el mejor problema es el que se evita. Pero no todos los que hacen una especialidad son necesariamente de lo mejor, existe el eterno asunto de que si lo compraron, o que si nomás son los que son mejores para memorizar datos… pero esa es harina de otro costal.

El mismo gobierno no está cooperando en que las universidades enfoquen a sus alumnos para ser buenos médicos generales… porque si así fuera, para qué se ofrecen las especialidades de “Medicina Familiar” o de “Medicina Integrada”… ¿no son los contenidos de esas especialidades, de la competencia del médico general?. ¿Porqué no se ahorra las becas de esos residentes y concursa esos empleos en instituciones para los médicos generales? ¿No se ahorraría el gobierno el dinero y muchos problemas, si de alguna forma se asegurara de que quienes salimos como médicos generales sabemos tratar enfermedad crónica (diabetes, hipertensión), sabemos de las enfermedades infecto-contagiosas más comunes en cualquier edad, sabemos llevar control de niño sano, embarazo, atender urgencias por situaciones de violencia o accidentes… en definitiva, el primer nivel de atención extrahospitalaria?

Pues claro que sí… la política lo es todo y no se van a poner a regular la calidad de los médicos generales egresados… no señor… porque eso pondría en peligro el permiso de muchas universidades y les haría reducir la cantidad de estudiantes por generación y les haría buscar hasta buenos alumnos. No se olviden de que en muchas universidades (no en todas, pero en muchas) recuerden que solo hay que inscribirse y no morirse. Ah pero a la hora de los residentes eso si veinte mil regulaciones, y que si los promedios más altos y todo lo demás. Es absurdo porque están descuidando la calidad del grueso de los médicos, que son los que están en la medicina general.

En este mundo hay de todo, ojalá no se interprete como que pienso que los especialistas son malos o que se yo (después de todo este es un foro de gente que busca ser residente jaja), hay ejemplos admirables de todo tipo de médicos, sin importar el tipo de pacientes que vean… Yo también quiero hacer una especialidad, y algún día sufriré haciendo el ENARM y buscando un hospital… o tal vez no… porque ya sea porque lo decida o porque no me toque… solo basta recordar los principios por los que entré a esta carrera, que son el servicio y el amor por la ciencia, y eso en cualquier parte de la medicina se puede dar.